Pedadoga.

Colaboró en publicaciones periódicas. Trató los temas de las limitaciones en las oportunidades para la educación y superación de las masas negras.

Sus trabajos aparecieron en la columna “Ideales de una Raza”, en el importante periódico Diario de la Marina. El 10 de febrero de 1929 Silveira publicó “Lo que somos”. De él un fragmento:

No somos racistas porque, consecuentes con nuestro deber, levantamos nuestras voces para expresar que son muchos los casos en que se posterga y combaten a determinada individualidad, solo y exclusivamente por razón del color más o menos oscuro de la piel.

No somos racistas porque expresemos nuestros sentimientos de una manera franca y decidida, ni porque proclamemos que esas postergaciones son improcedentes, injustas y en extremo perjudiciales en un país como el nuestro, dada su constitución étnica, política y social […] Sentimos, hablamos y procedemos como personas sensatas, nobles y amantes de la confraternidad: atributo que nadie puede discutirnos […] Tenemos el derecho a la igualdad y la solicitamos. No importa que la proclamamos en baja voz, o dando retumbantes gritos para que mejor se oiga […]. Conste, pues, que no somos racistas, y que sabemos que los que nos conocen también saben que no lo somos. Y a los que ignoran quienes somos podemos mostrarles nuestra historia y hacerles conocer nuestra conducta diaria.

Fuente

Inocencia Silveira:  “Lo que somos” en Diario de la Marina, febrero 10 de 1929: VI (3ra sección) citada por Daysi Rubiera en La mujer negra: su discurso, ayer, hoy, La Ventana, febrero, 2011.