{Pinar del Río, 6 de febrero de 1895 – La Habana, 17 de diciembre de 1965)

Trovadora, sonera y compositora.

Fue una de las primeras voces femeninas que se impuso como intérprete de la trova. Canto todos los géneros posible de la canción cubana, entre ellos capricho cubano, guaracha, rumba, clave, criolla, canción, bambuco, son, habanera y bolero, de autores como Rosendo Ruiz, Manuel Corona, Ignacio Piñeiro, Patricio Ballagas, entre otros.

Trayectoria artística

María Teresa Vera inició su carrera artística con el dúo integrado con Rafael Zequeira, con quien se presentó en el Teatro Politeama Grande, de la Manzana de Gómez, el 18 de mayo de 1911, durante en un homenaje que se rendía a Arquímedes Pous, famoso actor cómico especializado en papeles de “negrito” del teatro vernáculo. Allí la conoció Ernesto Lecuona.

En 1918 viajó a Nueva York, donde actuó en el teatro Apolo junto a Rafael Zequeria, con quien formó dúo grabando varios discos. En 1922, regresó a esta ciudad en compañía del trovador Manuel Corona. Entonces  es contratada por la casa discográfica RCA Victor.

Algunas de las grabaciones hechas por María Teresa, Zequeira y Corona en 1920 para la firma Columbia fueron denominadas de “Son Santiaguero”; esto significa que María Teresa Vera estuvo también entre los pioneros del son.

Con Zequeira y Corona, María Teresa grabó 149 obras en 10 años (1914-1924) fecha en que falleció Zequeira. En ese período grabó cuatro obras con Higinio Rodríguez, con el cual continuó varios años hasta unirse a Miguel García, en 1926.

A mediados de la década de los años veinte, la firma Columbia Records decidió formar un grupo que pudiera competir con el Sexteto Habanero, y puso la dirección en manos de la trovadora. Surgió entonces el Sexteto Occidente, integrado por Miguel García, segunda voz; Manolo Reynoso, bongó; Julio Viart, tres; Francisco Sánchez, coro y maracas, e Ignacio Piñeiro, contrabajo. Con esta agrupación viajó este mismo año por última vez a Nueva York donde grabó varios sones.

Maria Teresa Vera y Sexteto Occidente

Con  Miguelito García cantó a dúo hasta 1931, en que pasó a conformar el cuarteto con Justa García, Dominica Verges y Lorenzo Hierrezuelo. Vera también formó parte de otro cuarteto con Hierrezuelo, Hortensia López e Isaac Oviedo.

En diciembre de 1933 María Teresa Vera se retiró del canto, por exigencias de de la Regla de Osha, de la cual era practicante y que le prohibía cantar. Sin embargo, continuo componiendo y nació Veinte Años, una habanera con versos de Guillermina Aramburu, y que se convirtió en éxito radial en las voces de Fernando Collazo y Abelardo Barroso.

En 1935 Lorenzo Hierrezuelo formaba parte del cuarteto de Justa García, que se presentaba en Radio Salas, en dos espacios diarios dedicados a “la canción de antaño”. Hierrezuelo y Juan Díaz, esposo de Justa, salieron en busca de María Teresa para que les enseñara a ejecutar “Veinte años”. La sorprendieron en su casa de la calle Sitios, haciendo solitarios, y lograron convencerla, no solo para que los acompañara a la estación de radio, sino para que cantara dos canciones de Manuel Corona ante el micrófono de Salas: “Longina” y “Santa Cecilia”. El público reaccionó de inmediato, preguntándose si era la misma María Teresa Vera de los tiempos de Zequeira, la que cantaba con Miguelito García y dirigía el Sexteto Occidente.

El dueño de la emisora la contrató. Trabajó un corto tiempo con el cuarteto y, cuando se deshizo, continuó cantando con Hierrezuelo. Empezaron a presentarse en Radio Cadena Suaritos. Se estima que durante estos años grabaron entre quinientos y setecientos números, cuyo destino se desconoce.

En 1945 Hierrezuelo y Vera son contratados por el Circuito CMQ, para actuar en el programa Cosas de ayer.  Además realizaron una gira por México, en 1947, durante la cual actuaron en los centros nocturnos.

De vuelta a Cuba, María Teresa y Lorenzo trabajaban donde fuera posible. Actuaban en programas sin retribución alguna, aparecían fugazmente en las fiestas de la Patria –20 de mayo, 10 de octubre, 24 de febrero- para entonar “Clave a Martí”, “La Palma herida”, “Pobre Cuba”, y al finalizar la década de los años cincuenta su situación era crítica.

Hacia 1958 el dúo grabó un disco de larga duración para la firma Kubaney con el grupo de Nené Allué, que incluía, entre otros temas “Santa Cecilia”, “Longina” y “Doble inconsciencia” de Corona; “Nena”, de Patricio Ballagas; “Boda negra”, de Alberto Villalón; “Pensamiento”, de Rafael Gómez “Teofilito”;  “En la alta sociedad” y “Sobre una tumba una rumba”, de Piñeiro y “Veinte años”.

Más tarde grabarían otro disco de larga duración, al que sumaron guitarras, ritmo y trompetas. Esa producción contenía “La rosa roja” y “Ella y yo”, de Oscar Hernández; “Ausencia”, de Jaime Prats; “Eso no es ná”, de Graciano Gómez; “He perdido contigo”, de Luis Cárdenas Triana, y sus composiciones “Porque me siento triste” (con letra de Guillermina Aramburu) y “No me sabes querer” (con letra de Emma Núñez). En ediciones posteriores de este disco en formato de CD, se añadieron, además, “Para que te recuerdes de mí” (de Manuel Corona, con letra de Hilarión Cabrisas) y la rumba “Arrolla, cubano”, de María Teresa.

Maria Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo sumaron en total 27 años de trabajo en común.

Años después de su fallecimiento, saldría su último disco comercial, donde María Teresa Vera cantaba sólo con Hierrezuelo. El disco contenía los siguientes temas: “Rosa 1” y “Rosa 2”, de Pepe Sánchez; “El huracán y la palma”, de Sindo Garay; “Timidez”, de Ballagas; “Extracto de timidez”, de Manuel Corona; “¿Por qué latió mi corazón?”, de Miguel Companioni” y “Confesión”, de Rosendo Ruiz.

En 1959 fue contratada por la radioemisora CMZ, del Ministerio de Educación.

En 1960 se promulgó en Cuba una ley que le otorgaba a María Teresa Vera una pensión vitalicia. Recibió homenajes y fue invitada a actuar en fórums y festivales de música popular.

Maria Teresa Vera fue designada “Hija predilecta de Guanajay” y recibió la Medalla del Ayuntamiento de La Habana, además de un homenaje en el Anfiteatro de la Avenida del Puerto.

Sus últimas presentaciones en público las efectuó en el Cuarto Festival de Música Folklórica, Popular y Vernácula, y en el Primer y Segundo Festival de Música Típica Cubana, en 1961. Se retiró de la actividad musical en 1962.

En 1995 se editó en España el disco homenaje que lleva por título A María Teresa Vera, en el que participaron artistas cubanos y españoles: Omara Portuondo, Martirio, Pablo Guerrero, Gema y Pável, Jacqueline Castellanos, Uxía y Argelia Fragoso.

Fotos

Tomadas de EnCaribe.

Fuentes

Radamés Giro: Diccionario enciclopédico de la música en Cuba. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2009.

Ficha de María Teresa Vera en En Caribe.

Ficha de María Teresa Vera en ECURED.


Lecturas recomendadas 

Justina Álvarez. «Proclamarán Hija Adoptiva de Guanajay a María Teresa Vera». Hoy (La Habana), 19 de febrero de 1960: 6.
Jorge Calderón. María Teresa Vera. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986.
Ezequiel Rodríguez. «María Teresa Vera». El Mundo (La Habana), 9 de enero de 1966: 6-7.
Magaly Sánchez Ochoa. «La trovadora inmortal». Mujeres (La Habana) (10): 50-51, octubre de 1981.
Omar Vázquez. «Falleció María Teresa Vera». Granma (La Habana), 18 de diciembre de 1965: 3.
Guillermo Villarronda. «¡La reina de la vieja guardia puede morir de hambre!». Revista Bohemia (La Habana) (50): 60-62, 98, enero de 1958.