(La Habana, 17 de agosto de 1963)

Lanzadora de disco.

Campeona olímpica en los Juegos de Barcelona 1992. Una de las mejores atletas en la historia del deporte cubano. Incluída en el 2006 en el Salón de la Fama del Atletismo del Caribe.

Trayectoria deportiva

Sus primeros pasos en el atletismo comenzaron a los 11 años, bajo la tutela de  Miguelina Cobián. Luego llegó  a la especialidad de lanzamiento (jabalina y el disco) en el Centro Deportivo Ciro Frías.

En esta última modalidad, en la categoría 12-13 años, consiguió su primera medalla de oro en Juegos Escolares Nacionales, , aunque su pasión era la jabalina. Su envió en la competencia fue de 39 metros exactos.

Después de algún tiempo en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE Mártires de Bárbados), ingresa en 1977 en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) Giraldo Córdova Cardín, siendo alumna del entrenador Hermes Riverí, en la especialidad de jabalina.

En 1982, con edad aún juvenil, partiicipa en el Campeonato Panamericano de la disciplina para menores de 19 años, con sede en Barquisimeto, Venezuela. Allí se lleva la medalla de oro en el lanzamiento del disco.

Un año después forma parte de la delegación que toma parte en los Juegos Panamericanos en Caracas, Venezuela. Allí, en su primera gran competencia entre mayores, obtendría el primero de sus tres títulos, al lanzar el implemento hasta los 59,62 mts.

En 1985 supera la marca de 70 metros, durante un encuentro nacional con un registro de 70,50 mts con lo que se ubicó como tercera del ranking mundial ese año. Cerró la temporada con la medalla de bronce en la Copa del Mundo de Canberra, Australia, con lanzamiento de 66.54.

En 1987 consigue su segundo título en Juegos Continentales, al imponerse los Panamericanos de Indianápolis, Estados Unidos, con récord para la competencia de 65,58 metros. Participa también en los Campeonatos Mundiales de Roma, Italia, donde se clasifica a la final entre las 12 mejores y finalmente termina en el noveno lugar con un lanzamiento de 62 mts.

En 1989, vuelve a superar la barrera de los 70 mts, al lanzar igualmente 70,50 mts en una competencia internacional en Santiago de Chile, donde termina en el primer lugar. Ese registro la ubica una vez más como tercera del planeta. Pero tiene que contentarse con el tercer lugar (65.40) en la Copa del Mundo de ese año en Barcelona, España.

En 1991 no pudo participar en Juegos Panamericanos de La Habana por tener una hernia discal. Luego en los Mundiales de Tokio finaliza en la décima posición, con envío de 62,40 mts.

Llegó el año 1992, el de la consagración para la discóbola capitalina, el más importante en su fructífera carrera deportiva. La ciudad española de Sevilla tiene la responsabilidad de organizar el Campeonato Iberoamericano, pocos días antes de la cita estival. Allí, Martén se impone con el mejor lanzamiento de su vida (70.68 mts).

En Barcelona 92, pasa a la final con disparo de 65,68 mts. En su quinto y penúltimo intento, Martén lanzó el disco hasta los 70,06 6 mts para colocarse al frente de la competencia. Antes, iba en la segunda posición con 65.64, logrado en su segunda oportunidad, solo aventajada por Tsvetanka Khristova (67,78). Se convertía Maritza Martén en la segunda deportista cubana que ganaba una medalla de oro olímpica (la primera fue María Caridad Colón, en Moscú 1980).

La Habana organiza en el propio 1992, la Copa del Mundo de Atletismo en la cual se lleva también la medalla de oro con registro de 69,30 mts.

Su tercer éxito en citas del continente llegó en 1995, durante los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina, al lograr un lanzamiento de 61,22 mts.

En los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996 no logra clasificarse para la final con un discreto envío de 60.08 en la fase eliminatoria.

Maritza Martén se retira del deporte activo en 1997, desempeñandose luego como instructora de la preselección cubana en el área de lanzamientos.

Foto

Tomada de en ECURED.

Fuente

Ficha de Maritza Martén García en ECURED.